11 años de Tuberculosis en Asturias 2007-2017

La incidencia de la Tuberculosis en Asturias desciende de manera continua en los últimos once años, pasando de una tasa de 23,9 casos por 100.000 habitantes en el año 2007 a 10,3 casos por 100.000 habitantes en el 2017.

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28 March, 2019 Imprimir

El Servicio de Vigilancia Epidemiológica de la Dirección General de Salud Pública ha realizado un estudio relativo a los casos de tuberculosis de Asturias en un periodo de once años en el que se describen las características epidemiológicas de la tuberculosis (TB) en Asturias y su evolución temporal. Como resumen de los resultados del citado estudio se encuentran:

 

  • En el periodo estudiado (2007-2017) se han registrado 2.111 casos de TB en Asturias, 18 casos por 100.000 habitantes. Durante estos once años se ha producido una disminución promedio anual en la tasa de incidencia de la TB en nuestra región del 6,7%. La mayoría de los casos han sido casos nuevos de TB, tasa de incidencia de 17 nuevos casos de TB por 100.000 habitantes.
  • El sistema básico para la vigilancia de la TB es el sistema EDO, el cual consta de:
  • Declaración Inicial del Caso (sospechoso, probable, confirmado), solo se ha recibido en el 72,5% de los casos.
  • Encuesta Epidemiológica de Fin de Seguimiento, con información relativa al resultado del tratamiento del caso para proceder a su cierre, recibida solo en 235 casos de los 1.509 casos declarados por EDO.
  • La infradeclaración en el sistema EDO en nuestra Comunidad Autónoma se ha mantenido en torno al 28%, a pesar del descenso continuado de los casos de TB. Y la exhaustividad en la declaración completa (Declaración Inicial+ Encuesta) ha sido del 15,6%, cuando debería ser del 100%.
  •  La infradeclaración de los casos de TB pulmonar bacilíferos a lo largo de estos once años, presenta una tendencia descendente, lo que supone poder asegurar un estudio adecuado de los contactos de los casos y así poder evitar la difusión de la enfermedad.
  • La presencia de la enfermedad es más notable en los hombres (64,8%) que en las mujeres (35,2%), con unas tasas de 24,3 y 12,2 casos por 100.000 habitantes respectivamente en el periodo estudiado.
  • Las tasas de incidencia más altas ocurren en los grupos de ≥75 años y de 65-74 años (36,9 y 20,5 casos por 100.000 habitantes respectivamente).
  • La TB pediátrica (<15 años) ha sufrido oscilaciones a lo largo de estos once años, siendo la tasa más elevada 11,4 casos por 100.000 habitantes en el 2016 y la más baja 0,9 casos por 100.000 habitantes en 2017.
  • La forma más frecuente de presentación es la TB pulmonar exclusiva, observada en el 55,7% de los casos (10 casos por 100.000 habitantes). El 46,9% de los casos de TB pulmonar han sido bacilíferos (5,8 casos por 100.000 habitantes).
  • El 77,4 % de los casos de TB cumplen la definición de caso confirmado, identificándose  1.633 M. tuberculosis, 24 con M. bovis y en 2 de ellas se ha identificado M. africanum (casos de 2008 y 2011 procedentes de Guinea Ecuatorial y Guinea-Conakri respectivamente. En los antibiogramas realizados a lo largo de estos 10 años se han encontrado un 6,8% de aislamientos de TB resistentes, 8 casos de TB multirresistente (MDR-TB)  y un caso de TB extremadamente resistente (XDR-TB).
  • En la Unidad de Referencia Regional de Micobacterias (URRM) del HUCA, entre los años 2004 y 2017, se recibieron un total de 2.267 cepas de casos de TB y la genotipificación se realizó en el 99,4% de ellas, identificándose 383 genotipos diferentes (9,94% patrones únicos y90,6%  clusters), lo que indica que existe una gran diversidad de genotipos entre las cepas de M.tuberculosis complex aisladas en Asturias, habiendo podido constatar, además, un alto nivel de recambio y que la mayoría de casos se deben a transmisión reciente.
  • Los factores de riesgo más frecuentes para la TB en el periodo estudiado fueron el tabaquismo (21,3%), el contacto con un caso de TB (14%), la diabetes (11,5%), el alcoholismo (9,4%,), la inmunosupresión (8,9%), neoplasias y silicosis (8%). En los hombres el factor de riesgo más frecuente ha sido el tabaquismo (23,6%) y en las mujeres el contacto con un caso de TB (19,3%).
  • El 9,7% de los casos son personas nacidas en el extranjero, lo que representa una tasa de 1,7 casos por 100.000 habitantes. De los 205 casos nacidos en el extranjero, 36 de ellos se han clasificado como importados, lo que significa que podemos considerar que el 82,4% de los casos de TB nacidos fuera de España se infectan aquí.
  • La prevalencia de enfermos tuberculosos coinfectados por el VIH es del 5,4% (tasa de 1 caso por 100.000 habitantes). La determinación del estatus VIH entre los casos de TB no llega a la mitad de los mismos (43%), por lo que no se alcanzan los objetivos marcados por el Plan nacional para la TB.
  • El retraso diagnóstico total de los casos de TB ha presentado una mediana de 60 días, el retraso diagnóstico atribuido al paciente ha sido de 19 días y el retraso diagnóstico atribuido al sistema de 18 días.
  • En el 77,1% de los casos se ha producido el ingreso hospitalario.  El 93,6% de los casos realizaron el tratamiento de forma autoadministrada diaria, y solo en el 6,4% se realizó algún tipo de tratamiento supervisado.
  • El 79,1% de los casos han presentado un resultado de tratamiento satisfactorio o éxito de tratamiento (57,7% tratamiento completo y 21,4% curación bacteriológica). Dentro de los casos de TB pulmonar bacilíferos, el porcentaje de éxito del tratamiento (curación bacteriológica y tratamiento completo) es del 81,3%, aún lejos del objetivo de la OMS. En estos once años se han producido un 11,3%  de casos de TB fallecidos.
  • A lo largo de estos once años se han producido 227 Alertas de Salud Pública por TB (13,9% de los casos) y 14 Brotes de TB (3,3% de los casos). Los colectivos más afectados fueron el entorno laboral, los centros sanitarios y la familia. La información relativa a los resultados de los Estudios de Contactos (EC) dentro de las Alertas por TB se obtuvo en el 59% de los casos, si bien, en lo últimos años ésta ha ido mejorando, llegando al 100% en el año 2017.
  • Entre los años 2016 y 2017 disponemos de 1.365 contactos estudiados (en EC) y registrados, de los cuales el 62,2% no presentaron infección por TB, en el 18% se diagnosticó Infección Tuberculosa Latente (ITL) y el 1,3% fue diagnosticado de TB. Se negaron a su realización el 5,6% de los contactos, y se ha catalogado con EC incompleto en el 11,9% de los contactos.

 

Conclusiones

 

El análisis de los datos indica la presencia de un descenso continuado de la incidencia de la TB en Asturias en estos últimos once años a pesar de la ausencia de un Programa específico de Control de la TB en Asturias.

 

Para poder continuar con esta tendencia a la baja es necesario dirigir nuestros esfuerzos en mejorar los siguientes objetivos fundamentales en la lucha contra la TB:

 

  • Disminuir las cifras de Infradeclaración de la TB.
  • Mejorar la declaración de la situación final del caso de TB (Exhaustividad de declaración).
  • Mejorar la detección precoz de TB en los adultos jóvenes, para cortar las cadenas de transmisión.
  • Aumentar la sospecha diagnóstica de TB en las personas de edad avanzada, ya que presentan un mayor riesgo de desarrollar formas extrapulmonares con dificultad de tratamiento y mayor mortalidad durante el mismo.
  • Asegurar un manejo adecuado de los casos de TB en <15 años.
  • Explorar nuevas estrategias en los estudios de contactos (EC), combinando el abordaje convencional con el de la epidemiología molecular y mejorar la notificación de los resultados obtenidos en el EC.
  • Mejorar la recogida de información sobre el estatus VIH para poder cumplir con el objetivo del Plan nacional de conocer el estatus VIH en el 100% de los nuevos casos de TB.
  • Mejorar y difundir los conocimientos sobre la TB en la sociedad, con una mayor sensibilización por parte de las autoridades sanitarias sobre el problema de salud pública que sigue representando la tuberculosis y una mayor concienciación de los profesionales sanitarios de que la tuberculosis sigue siendo una enfermedad actual a tener en cuenta.

 

Por ello, se deben mejorar las herramientas y los recursos necesarios para poder lograr dichos objetivos mediante:

 

  • Formación en el ámbito asistencial (incluyendo a los residentes de las diferentes licenciaturas/grados) sobre las Enfermedades de Declaración Obligatoria (EDO) y su manejo desde el punto de vista de la Salud Pública, en general y de manera específica sobre la TB.
  • Concienciar a los profesionales y los gestores sanitarios de la necesidad de la notificación de los casos de TB, para asegurar que se realizan las actuaciones necesarias para el control de la enfermedad. De esta necesidad deriva la obligatoriedad de la notificación establecida en la normativa en vigor, que también establece las oportunas medidas sancionadoras en caso de no cumplir con esta obligación.
  • Actualización y mejora de los sistemas informáticos necesarios para facilitar la declaración de las EDO, incluida la TB, que permitan acceder y comunicar la información necesaria en tiempo real para poder llevar a cabo las actuaciones pertinentes y no depender de la buena voluntad de las personas.
  • Dotación de los recursos humanos necesarios para poder gestionar de una manera adecuada toda la información que nos aporta la epidemiología molecular sobre la TB, y los EC, investigando aquellas cadenas de transmisión, que podrían pasar desapercibidas en el EC convencional.
  • Gestión por parte de las Áreas Sanitarias de los recursos necesarios para poder llevar a cabo el control y la vigilancia de la TB, como la presencia de profesionales de referencia en la TB en cada una de ellas, para solventar las dudas que puedan surgir en el ámbito asistencial.
  • Implicación de los Servicios Sociales y de los de Farmacia para poder gestionar de manera adecuada los casos de TB en riesgo de exclusión social.
  •  

La tuberculosis no es cosa del pasado; sigue aún presente y eso nos debe hacer avanzar para así poder cumplir con las recomendaciones de la nueva estrategia mundial Fin a la Tuberculosis de la OMS (Estrategia End TB) y del Plan para la prevención y control de la TB en España.

 

Editado por última vez el: 28 March, 2019 Imprimir