El consejero de Salud apela a la prudencia ante la baja inmunidad de la población asturiana

Pablo Fernández Muñiz señala que la actividad asistencial ordinaria se recuperará de manera “progresiva y controlada”

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14 May, 2020 Imprimir

 

El consejero de Salud, Pablo Fernández Muñiz, ha apelado hoy a la prudencia ante la baja inmunidad de la población asturiana frente a la COVID-19, que los resultados  preliminares del estudio nacional de seroprevalencia cifran en un 1,8%.  Además, ha instado a “mantener el virus a raya” con la adopción, en los próximos meses, de medidas de protección y prevención, tales como guardar la distancia de seguridad de dos metros entre personas y usar mascarillas y de mamparas en lugares de atención al público.

“Si lo hacemos como hasta ahora, seguiremos teniendo menos personas y residencias afectadas y menos fallecimientos que en la mayoría de los territorios de España”, ha señalado Muñiz. A su juicio,  “no es momento ni de euforia ni de pesimismo, sino de sentido común, rigor y prudencia”.

El titular de Salud ha realizado estas manifestaciones durante la reunión telemática del grupo de trabajo sobre la COVID-19 creado en la Junta General del Principado.

En ese contexto, ha aludido a la etapa de transición en el Servicio de Salud y ha destacado que la actividad asistencial ordinaria se recuperará de manera “progresiva y controlada”, evaluando continuamente la situación epidemiológica, y ofreciendo la “máxima calidad en la atención y seguridad, tanto en pacientes como en profesionales”.

Además, ha indicado que será precisa la reorganización del personal de primaria y hospitalaria, el fomento del trabajo telemático, la atención telefónica y el seguimiento domiciliario, así como el triaje y el doble circuito en todos los dispositivos asistenciales, según la evolución de la enfermedad. Asimismo, se intensificará la toma diaria de muestras PCR, dado que se realizarán pruebas a todos los pacientes con clínica sospechosa de la COVID-19.

Durante su intervención, el consejero ha explicado que el bienestar psicológico de la ciudadanía es una cuestión esencial, por lo que el Sespa ha fortalecido la atención psicológica con intervenciones entre la población general, así como en personas directamente afectadas por la enfermedad. Paralelamente, ha reforzado el apoyo especializado a familias y profesionales.

Editado por última vez el: 14 May, 2020 Imprimir