Plan de Salud Mental del Principado de Asturias 2015 - 2020

Documento estratégico en materia de atención a la Salud Mental

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06 April, 2017 Principado de Asturias Imprimir

La salud mental es una prioridad de la acción de Gobierno en materia sanitaria, principalmente por la magnitud de los problemas de salud mental que alcanzan al 25 % de la población a lo largo de su vida, por la gravedad de los problemas de salud mental: su elevado poder discapacitante, cuando se trata de trastornos severos, y la evidencia respecto de su impacto en la reducción de la expectativa de vida de quienes los padecen. Asimismo, porque la enfermedad mental está asociada a una carga de estigma y discriminación que, desde un enfoque de derechos ciudadanos y de integración social, debe combatirse.

 

Las políticas del Gobierno en materia de Atención a la Salud Mental está inspiradas en los informes internacionales al respecto, posiciones y orientaciones de la OMS y, en particular, de la Declaración de la Conferencia Interministerial de Helsinki de 2005 y, asimismo, son acordes con las conclusiones y recomendaciones formuladas en el documento de la evaluación realizada en la pasada legislatura siguiendo los criterios metodológicos y la supervisión de la propia Organización Mundial de la Salud.

 

Hay que recordar que al final de la legislatura 2008-2011 se realizó la redacción de un borrador de Plan de Salud Mental para el período que no llegó a ser presentado en la Junta General. Con independencia de los cambios en el contexto económico que, obviamente, condicionan el despliegue de las acciones contenidas en el documento, todos los elementos diagnósticos y, por ende, los planteamientos estratégicos, que estaban vigentes en la actualidad, fueron asumidos como propios por este Gobierno.

 

No obstante lo anterior, la acción de gobierno para la presente legislatura, que se anunció el 18 de julio del 2012, contempló la presentación de un nuevo Plan de atención a la salud mental, actualizado de acuerdo a la Estrategia Nacional de Salud Mental, señalando asimismo la necesidad de mejorar la atención a los procesos de mayor gravedad, tanto en población adulta como en población infanto-juvenil; y, por último, con la mejora de la calidad y eficiencia de los procesos asistenciales.

 

En ninguna de las dimensiones de la salud se reconoce tanto como en la salud mental la enorme importancia de los factores sociales, económicos y culturales y, en coherencia con ello, en ninguna de las dimensiones de la salud es tan necesaria, y tan efectiva, la conjunción de políticas intersectoriales, la coordinación interinstitucional y la participación social.

 

Por lo tanto, las políticas orientadas a la promoción de la salud mental, el respeto a los derechos humanos y la lucha contra el estigma, así como con la orientación general preventiva de los servicios de salud mental -incluida la integración social y laboral- tienen que sustentarse, obligadamente, en medidas concretas de coordinación interinstitucional y complementarse con políticas intersectoriales que, al menos, comprometan a los sectores de educación, justicia, empleo y bienestar social. Por esa razón, complementariamente a este Plan se integran las actuaciones del mismo en los protocolos y estrategias acordadas con las Consejerías de Educación y Cultura y de Bienestar Social.

 

 

En paralelo, tanto en lo que concierne a la prevención primaria como a la prevención terciaria, es imprescindible promover, activamente, la participación de los movimientos sociales de pacientes, de familiares y, en general, de las organizaciones ciudadanas y profesionales comprometidas con los derechos y la integración social de grupos vulnerables.

 

El desarrollo homogéneo, para el conjunto de las áreas sanitarias, del Programa de Trastorno Mental Severo, de forma que se garantice la continuidad y la intensidad de los cuidados con criterios de calidad y equidad, ha de contemplar la dotación de infraestructuras de atención integral en el territorio y, junto a ellas, el impulso a las diferentes modalidades de desarrollo de la salud mental comunitaria, incluyendo entre ellas la atención asertivo comunitaria. Es necesario además un impulso a la atención a los problemas graves en la población infanto juvenil, reforzando capacidades en las diferentes unidades especializadas y mejorando la coordinación de los programas y recursos específicos existentes en la actualidad, tanto en los servicios de salud mental como en el sistema educativo o en los servicios especializados de Bienestar Social son objetivos ambiciosos de una sociedad solidaria y moderna.

 

También resulta imprescindible mejorar la organización de los servicios con vistas a optimizar la agilidad y la calidad de la respuesta a los trastornos más prevalentes, que, en general, son responsables de la elevada presión asistencial tanto en el nivel de Atención Primaria de Salud como en los Centros de Salud Mental. La coordinación entre niveles y la mejora de la organización interna son elementos claves para la consecución de este objetivo.

 

En síntesis, el enfoque de la atención a la salud mental en Asturias, deberá promover la psicoterapéutica, ciertamente postergada frente a la psicofarmacología y promover líneas de formación e investigación acordes con la orientación interdisciplinar, psicosocial, preventiva y comunitaria que idenfican nuestro sistema de salud.

 

Estas son la pretensiones de este Plan del que esperamos una fructífero ejecución desde el compromiso profesional y que enraíce en el trabajo de las organizaciones y en el bienestar de los pacientes y ciudadanos.

Editado por última vez el: 12 June, 2018 Imprimir